Toda pérdida produce duelo. Los seres humanos en algún momento de la vida hemos perdido algo o a alguien. Hoy en día, a nivel mundial este año 2020, se han trastocado muchos aspectos de la rutina diaria debido a la pandemia, Venezuela no se escapa a esta realidad.

La población venezolana, ha pasado por duelos sucesivos producto de la migración, somos unidos, compartir con la familia y con amigos, son aspectos escenciales, en nuestra vida. El sentir la lejanía de un ser querido, hace que la tristeza, unida a la perdida, hacen que el oriundo de este país, tenga que lidiar con una situación de luto, que sin duda repercuten en su salud mental.

En estos tiempos, parte de las rutinas que antes teníamos están siendo suplantadas por otras actividades en su mayoría virtuales, dejando atrás el contacto físico, trayendo consigo que el ser humano este experimentando sensaciones de malestar emocional relacionadas a una perdida. El duelo se experimenta manera única y va a depender personalidad y el estado emocional propio de cada individuo. Para poder identificarlo se definirá el duelo según la psicología: ” Es una reacción adaptativa normal ante la pérdida de un ser querido, es un acontecimiento vital estresante de primera magnitud, que tarde o temprano hemos de afrontar casi todos los seres humanos.

¿Cómo puede saber usted si está pasando por un Duelo? Existen cinco etapas que lo caracterizan, a saber: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Las primeras cuatro señaladas puede padecerlas una persona, en un mismo día, sin ningún orden especifico, por lo tanto, estas fases pueden repetirse varias veces durante el periodo del Duelo. La última, es la aceptación que consiste es recordar sin dolor.

Al principio del confinamiento, se vivió un duelo colectivo, es decir, existía una sola pérdida para un grupo de personas. En la actualidad, muchos se han adaptado a esta nueva realidad, otros sin embargo, han continuado con su duelo, trayendo consigo numerosas consecuencias psicológicas, pues, si las personas no llegan a la etapa de la aceptación esto posteriormente se convertirá posiblemente una depresión o ansiedad.

Ahora bien, ¿Cómo darse cuenta de que algo no está marchando bien con la persona con quien usted se encuentra conviviendo? Una de las principales premisas es la observación.

● Si la persona muestra cambios emocionales y conductuales con una duración de 3 meses continuos, ésta es una alerta de que algo no está bien en el individuo.
● Ser un acompañante es importante, no juzgar ni criticar lo que está sintiendo el otro.
● Fijarse en el discurso. Las personas deprimidas o tristes expresan temas relacionadas a la muerte o futura partida.
● Al desconocer los síntomas es recomendable consultar con un experto, para contribuir a pronta recuperación de su familiar.

En vísperas de las fechas navideñas, vienen los recuerdos y añoranzas despertando los sentimientos de tristeza y melancolía, al recordar a las personas que no están en el hogar, muchos partieron a tierras lejanas, otros no podrán viajar, sin embargo, al que más se extraña, es aquellos seres queridos que ya no están de forma física.

¿Qué se hace entonces con este equipaje emocional, donde muchas veces el recordar se hace con dolor?

Es válido llorar, sentir molestia, frustrado, o sencillamente resignado. Lo que no es sano, es estancarse en esas emociones debido a las implicaciones que ésta conlleva.
En ese sentido, algunas sugerencias para afrontar esta navidad en confinamiento:

-Comparta con el que está a su lado, o por las redes sociales con sus seres queridos las cosas que lo conectan con lo positivo.
-Identifique lo que lo vincula con las emociones positivas y aprenda a expresarlas con más frecuencia.
-La recreación es una alterativa para dispersar la mente, y a la vez une a la familia.
-Lea, escuche música, busque la manera de compartir dichas actividades.

Para concluir los dejo con esta frase de Elizabeth Kubler-Ross.

” Vive de tal forma que, al mirar hacia atrás, no lamentes haber desperdiciado la existencia. Vive de tal forma que no lamentes las cosas que has hecho ni desees haber actuado de otra manera. Vive con sinceridad y plenamente ¡vive, hasta morir!”

Marilina Chourio
Psicóloga
F.V.P 5513